viernes, 5 de junio de 2015

El esqueleto de vino



El esqueleto de vino
Cubierto de baba en vez de sangre
Con oscuros hongos en vez de ojos,
Se apoya en el cristal del auto
Para percibir el ropero de espuma
Y alucinar con trenes marinos
Entrando y saliendo
Como pulgones al devenir del mar.
El esqueleto de vino
No quiere observar nada más que las olas
Porque tiene miedo de ver el futuro
De ver lo que se pudre
Porque puede ver el pasillo del baño.
El esqueleto de vino, sin nariz ni muelas
Condenado a sentir sin órganos,
Le reza al culo de la virgen de loza
Y suplica por el vacío,                                
Por la gruta del huevo y su vomito.  
                                                                                                                                      Ilustración de Édouard Chimot

jueves, 4 de junio de 2015

Velas de atropellados


Ángeles naranjados de Vallenar
Cuidan de  los buzos del río inexistente,
Por allí pasan buses y camiones de grasa;
Carnicerías ambulantes devoradas por gusanos lunares.
Os veo, ángeles naranjados de Vallenar
Antes de pedir ayuda, están atentos a mí ser
Que tiembla rumbo al norte
En busca de la estrella del ritual.
Picas de palo aguardan unidas con nombres
Y mi cuello se retuerce al mirar estos ángeles
Que en realidad son buitres del retorno. 


miércoles, 3 de junio de 2015

Representación del poeta Samuel Núñez en la feria del libro de La Serena

   Samuel Núñez nació en 1953 en La Serena. Se educó en el Barrio Capuchinos, Alfredo Muñoz con Cisterna, que existió hasta el terremoto de los años 60. Es allí que conoce la poesía, compartiendo, peleando y dialogando con personajes de barrio. Discípulo en su juventud de una época de long plays, revistas de música  y  radios de onda corta. Inspirado por el rock anglo  y las bandas chilenas pre dictadura, comienza escribir poemas para ser cantados. En 1984 funda con poetas locales la revista de arte y poesía Añañuca, que circula de mano en mano en distintas peñas y recitales poéticos. Añañuca se convierte en la revista de La Serena por antonomasia, publicando sin excluir, a poetas y escritores, a músicos y dibujantes. Este formato es la oportunidad de los que nunca participaron en un taller literario y no podían publicar sus primeros textos. Mantiene correspondencia con exiliados de la dictadura rescatando sus escritos, y a su vez, difundiendo el trabajo de poetas del Elqui por América y Europa. La primera lectura en sociedad de Núñez fue en la “república independiente de Las Compañías”, junto al poeta chileno, que venía llegando de Canadá, Gonzalo Millán.  Publica sus primeros plaquettes: Contramanifestación a los 17 años y Entre dos tiempos, mostrando el poema breve y directo, cantando a la juventud que no pertenecía a un partido y que no se sometía a toques de queda. En el retorno a la democracia, las manifestaciones se terminan, muchas personas desertan de escribir y revistas culturales dejan de moverse, es por eso que Núñez declara: “Escribir para mí no se trataba de hacerlo dentro de una dictadura nada más, había que ir mucho más allá, sin obviar la catástrofe”. Muchos poetas bajan la pluma pero nuevas revistas literarias, más atrevidas, reconocen la trayectoria de Añañuca, y es junto al director de Musaraña, Gonzalo Hernández, que publica su primer libro: Perdido en un mundo perdido (San Pedrito, 2008). Pero aparte de la impresión de este libro, varias autoediciones de su trabajo demuestran la constancia del poeta por publicar. Los temas de su poesía rodean las calles de nuestra urbe; habla de los lectores de kiosco, de los perros domésticos, de las autoridades de turno, del trabajo de mínimo sueldo, de los viajes en micro, de la borrachera melancólica, de los vagabundos de feria, de los melómanos callejeros. Es un poeta que contempla la naturaleza; los jardines de las poblaciones, las madrugadas de provincia, acercándose a la invención de un haiku más urbano. Rebelde frente a las religiones, a la figura de Dios y Jesús, siendo un serenense que estudió en un colegio católico. Samuel Núñez no utiliza las metáforas, o las aliteraciones, o las enumeraciones o la rima, como una fórmula de escritorio, sino su trabajo es intuitivo, como el jazz o el grafiti. Es un poeta que escribe al amor, pero a la contra; peleando con su mujer y escribiendo poemas indecentes. Los lectores más puristas siempre odian sus versos más eróticos, creen que el poeta tiene que asumir una identidad; la rutina y no la ruptura. Su trabajo poético de casi treinta años se reúne el 2014 en la antología De Bares y Vagones, encuadernada por taller Me Pego un Tiro y evidencia sólo parte del trabajo en vida del poeta, ya que la vergonzosa justicia del escritor en Chile llega con la muerte. Es por eso que antes de su cita con la morgue literaria, dejo ante ustedes al poeta Samuel Núñez.

 Publicado el 30 de Enero del 2015 en el periódico Invisible

Lanzamiento del libro De Bares y Vagones el viernes 10 de Octubre del 2014

martes, 2 de junio de 2015

Lozano sexo de una literata



Aún admiro la scutigera que llevabas en la frente
que amaste como el abrazo de las garras
cuando el crepitar era sometido.
Hoy te recuerdo muy lejos del poema
de esta tinta azul
de estos zafiros que esparzo
sin poder hablar de tus textos
y de tus labios,
pues sólo me atrae una fotografía de tu cara
con una inmensa scutigera en la frente.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Tríada ante el espejo



Hombre sucio y triste
que cargas el vino entre tus dedos,
dime como está el día hoy
y te daré una moneda
***
Hombre viejo y melancólico
tu corazón es más grande que el mío
ven a follar a mi esposa
limpia mi casa con tus lágrimas
***
Hombre alegre y divertido
para ti las gaviotas son orquídeas
y tu jardín está infestado de cuervos.
No lloras por tu padres
les sonríes como ellos a ti

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Lidell


Adiós hermana, me voy a jugar a las tumbas
donde se sacuden las magnolias
iré a recolectar huesos
bailaré frente a la corona
y lanzaré espejos a la calavera,
gargajos de un azul sombrío
como el de la lengua de Satán
cuando lame el durazno
de mi madre hipnotizada

Adiós hermana, iré a escarbar a otras tumbas
y no volveré jamás a pensar en tu lápida.
Ya saca el pañuelo de tu cabeza
limpia mi boca de tu saliva
no quiero que llores más
silencio, silencio...
cierra mansamente tus labios.                                                                           (eyaculación)


martes, 4 de septiembre de 2012

Poema Inocuo


Vistes de lima mientras dejas pañuelos de girasol
sobre la senda azul del crepúsculo
como una mujer desnuda sobre un camello
vas hacia una lámpara celeste
en donde un gorrión juega en una pileta
y dice que es feliz
que el sol es un beso en un pezón de oro
fecundado en la perla del bosque.

De allí
Vasijas de leche traen las mujeres del azafrán
saludan a las orquídeas
saludan a los peces
que llevan los hombres que apestan a cierzo
bajo sus labios de amapola
crecen las espadas de plata
oscurecidas por el relámpago
que trae el órix de la tarde.

¡Estoy enamorado! ¡Estoy vivo!
Hay hongos de rubí en la bodega.
Muchachas con cerezos en el cáliz de miel
miran entre sus arbustos
como los paraguas del invierno
florecen en las manos
de los habitantes más inocuos.
(El vaho del animal blanco
late como una rosa de plomo)
Desandan como un dado en la ribera
El príncipe, el enano
el taciturno, el gigante
Las niñas de escolopendras en el pelo
La morena de ojos esmeralda
La pecosa que les inició a todos a tocarse.
Todos se atan a la mesa
junto al gato que juega con una avispa.
La más vetusta trae el espejo de roble
(una paradoja del ser humano:
la similitud del principio con el final)
Cantan las niñas
Cantan los niños
y la infancia es raptada por Johann
mientras un molino se quema como una pluma
como aquella, la luciérnaga del Comienzo. 


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